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viernes, 17 de noviembre de 2017

LA COLUMNA DE HISTORIA: "FIESTA BAJO LA LLUVIA"

Es el 15 de noviembre de 1998 y estamos en el Templo. Boca y Talleres se enfrentan por la fecha 15 del Torneo Apertura, bajo una lluvia torrencial. Ese Talleres, que jugaba muy bien, pretendía dar el batacazo frente a un Boca que venía puntero e invicto, aunque con el Lobo platense mordiéndole los talones. Ese Boca, conducido por Carlos Bianchi estaba dando el primer paso para convertirse en uno de los mejores equipos de la historia del fútbol argentino.  Se mostraba sólido en defensa (con Córdoba consolidado en el arco, el Patrón y Samuel impasables, y el Negro y el Vasco para marcar y dar salida), con un despliegue y presión increíbles de sus volantes (Cagna, Chicho y Basualdo), la sabia batuta de un Román joven en edad, pero veterano en entendimiento del juego; y asesino arriba con la dupla Mellizo-Titán.

Claro, todo eso hoy que recordamos fervorosamente, en aquel momento estaba en gestación. El Virrey había traído a la Boca orden, sentido común, inteligencia y una enorme cantidad de virtudes, pero todo podría haber quedado en nada si no se lograba el título. El pasado reciente hablaba del Bambino y su “estuvimos a un punto de la gloria, neeene”, o de aquel equipo de Maradona y Silvio que lideró el Apertura ’95 para perderlo estrepitosamente con el Vélez de… Bianchi. Por eso, en aquellos agrios noventas nos habíamos acostumbrado a mirar de reojo hasta las rachas positivas y a no festejar por anticipado. Ni nos imaginábamos lo que nos esperaba para cerrarla década… Es que esta vez, el Virrey estaba de nuestro lado.  

Cuestión que este partido del que hablamos era clave. Boca tenía que ganar o ganar. Y por eso salió con todo y al minuto nomás, empezó la fiesta. Guillermo hizo el mejor gol con la camiseta azul y oro y desató el delirio. Recibió un pase largo de Chicho  sobre la derecha en posición de 8. Giró, dejó pagando a su marcador y encaró en diagonal hacia el área cordobesa. En el camino gambeteó  tres jugadores tallarines como si fueran conos. Y terminó su obra maestra con un remate cruzado de zurda. Golazo. La lluvia que no paraba de caer eran las lágrimas de la hinchada de riBer. Y con Gimnasia perdiendo desde el arranque en La Plata frente a San Lorenzo, había olor a vuelta olímpica en el aire. Pero no iba a ser tan fácil...

Un Boca atado por los nervios de lo que parecía una inminente consagración, perdió la pelota. Talleres empezó a llegar y Córdoba a tapar todo. Incluso casi hay un infarto masivo cuando, sobre el cierre del primer tiempo, Oscar salió a cortar un centro, pero manoteó el aire y Pino le cabeceó entre las manos. La pelota se fue besando el travesaño. El Xeneize tuvo un par, con una gran jugada del Titán que se fue apenas afuera, y con un terrible penal al Mellizo que Ruscio no vio. Así se fueron al vestuario.

En el segundo tiempo la lluvia no paraba pero Boca salió a comérselo crudo a Talleres, sabiendo que el 1-0 tenía sabor a poco. El Xeneize empezó a acumular situaciones y a convertir a Cuenca en figura. Pero entonces llegó lo inexplicable: a los 83' hubo tiro libre para los cordobeses y se cumplió a rajatabla la máxima de "dos cabezazos en el área es gol". El segundo testazo fue de Zelaya. Era 1-1 y el Lobo que había dado vuelta su partido y se ponía a cuatro puntos con doce por jugar...

Quedaban 7 minutos y el Virrey puso toda la carne al asador. Entró Escobillón, conocido por algunos como Adrián Guillermo, para meterle picante por las puntas a un Xeneize que necesitaba entrarle de alguna manera al equipo cordobés. Los nervios parecían hacer su juego, porque Boca no encontraba las ideas para quebrar el cerco tallarín. Hasta que Villarreal El Bueno, que en aquel entonces jugaba para los cordobeses, se resbaló en tres cuartos de cancha, cerca de su área. La robó Escobillón, tiró el centro y entonces apareció el enorme Titán, la épica hecha persona, un Alejandro Magno del área, para anticiparse a todos, puntearla y hacer explotar el Templo. Era el minuto '90 y el Diego, en cuero, que casi se cae del palco de tanto gritarlo. Boca sacaba 6 de ventaja con 12 en juego y empezaba a probarse la corona...

Por el profe Alberto Moreno para "Boca es Nuestro"

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Programa completo de "Boca es Nuestro" del 16-11-2017

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El equipo está conformado por Ana Bonissone en la conducción, Eduardo Eliaschev, Claudio Giardino y Fernando Burruso en el estudio,  y columnistas que cubren las principales actividades de nuestro Club como Martín Marzolini en básquet, Vanesa Raschella en futbol femenino, Martín Herrera en fútbol profesional, Jacqueline Vezzosi en divisiones inferiores fútbol masculino, Mariano Revertido en el polideportivo, y el invalorable aporte de Alberto Moreno recordándonos de dónde venimos en cada hecho histórico de nuestro Club. Con la producción general de Leo Zallio, Gabriel MartinIvan Ludueña y Daniel Lubel, y Maximiliano Catanzano en diseño y gráfica.

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