Compartir

lunes, 4 de diciembre de 2017

SIN BRILLAR, BOCA VOLVIÓ A SER LÍDER

Por Daniel Lubel
para  Pasionfulbo.net

Boca venció por 2-0 a Arsenal con goles de Guido Vadalá y Edwin Cardona. El Xeneize no desplegó un gran fútbol, pero San Lorenzo se acercaba y ganar era importante para seguir siendo líder.

La expulsión de Paolo Goltz, las cinco amarillas de Pablo Pérez y las lesiones de Darío Benedetto, Fernando Gago, Walter Bou y Oscar Benítez hicieron que Guillermo Barros Schelotto se viera obligado a armar un equipo con algunos suplentes, un jugador que debutaba como titular en Boca y un banco repleto de juveniles. Algunas decisiones importantes fueron cambiarle el puesto a Edwin Cardona para que el colombiano jugara de interior; incluir a Santiago Vergini de marcador central, darle la oportunidad a Guido Vadalá como centrodelantero y apostar por dos extremos clásicos como Cristian Pavón y Cristian Espinoza.

Por otro lado, el rival se presentaba como uno de los más accesibles del torneo. Humberto Grondona apostó por un 4-4-2 para intentar cerrar espacios y salir rápido de contraataque, con Lucas Wilchez como una de sus armas más peligrosas. Boca dominó gran parte del trámite, intentando mover mucho la pelota aunque sin el gran volumen de juego que había conseguido en las primeras fechas del campeonato. El cambio de posición le vino muy bien a Cardona, que fue el eje del equipo, conduciendo la mayoría de los ataques y moviéndose por toda la cancha, sin estar tan atado a la izquierda. El equipo solía atacar por la derecha, ya que Leonardo Jara se soltaba mucho y Nahitán Nández se tiraba hacia ese sector. Vadalá, que mide 1.67m y es más un segundo punta que un nueve, jugaba entre los centrales. Esto hacía que muchas veces le ganaran con el cuerpo, pero otras veces lograba dominar y asociarse bien con sus compañeros.

Arsenal intentaba salir rápido de contraataque y muchas veces logró encontrar mal parado al local, sobre todo en el sector derecho de la defensa, aprovechando que Jara tardaba en volver y que Nández jugaba muy adelantado. Así, Barrios quedaba solo y con mucho espacio para cubrir, como le había sucedido en muchos de los últimos partidos, sobre todo ante Racing y Central. Sin embargo, el visitante demostró su falta de jerarquía y no era preciso en el último pase. Solo tuvo insinuaciones con algún cabezazo de Facundo Monteseirín o con contraataques que resolvieron bien los defensores xeneizes.

Boca era superior pero no lo plasmaba en el marcador. Las chances claras no eran demasiadas y solían ser por remates de afuera (un tiro libre de Cardona y un derechazo de Nández), ya que Arsenal ponía mucha gente en el área. Hasta que Vadalá, unos minutos después de estar cerca del gol gracias a una buena habilitación de Pavón, aprovechó un gran centro de Cardona a los 35 minutos y puso el 1-0. El juvenil metió un gol soñado, bien de nueve, y le dio tranquilidad al equipo para irse con ventaja al descanso.

En el segundo tiempo a Boca le costó mucho más dominar el partido y no podía hacerse de la pelota. Se paró un poco más atrás y tuvo algunas chances de contraataque, como algunas corridas de Nández o un remate desviado de Vadalá. Arsenal seguía aprovechando las espaldas de Jara, el desorden y mal retroceso del local, aunque buscaba remates de media distancia, sin demasiado peligro. Grondona gastó los tres cambios y buscó darle más dinámica al ataque, con Rodrigo Contreras y Ramiro Carrera. Al principio le resultó y Leonardo Rolón tuvo la más clara del partido, luego de colarse bien entre Vergini y Lisandro Magallán, pero su remate se fue por al lado del palo derecho de Rossi.

Guillermo vio que su equipo estaba jugando mal e hizo debutar a Gonzalo Lamardo por Cristian Espinoza, de flojo partido, para que el mediocampo tuviera más despliegue. El ingresante al principio comenzó de interior, haciendo que Cardona se parara varios metros más adelante. Luego, con la entrada de Agustín Bouzat por un agotado Vadalá, Lamardo fue a la derecha y Boca pasó al 4-4-2, con Cardona y Pavón liberados. El Xeneize estaba bastante replegado y Arsenal cada vez estaba más cerca de su área. No era claro y no tenía demasiadas ideas pero tenía centros y pelotas paradas y seguramente a más de algún simpatizante de Boca se le habrá cruzado el fantasma del partido con Patronato, en el campeonato pasado. Sin embargo, el ingresante Germán Ferreyra se hizo echar a los 39 minutos de una manera poco inteligente, con un planchazo durísimo a Fabra. Y cuando ya terminaba el partido, Cardona consiguió el gol que se merecía por su gran actuación, con un buen zurdazo luego de un gran taco de Pavón y una subida de Nández.


No es noticia que ya hace varios partidos Boca no puede lograr el volumen de juego que había exhibido en las primeras fechas, pero en este caso la victoria es más rescatable porque venía de dos derrotas consecutivas y podía perder la punta. Seguramente las bajas hayan influido para no poder generarle más chances de gol a un flojo rival, aunque hay que decir que la baja en el rendimiento ya se venía viendo desde antes. La mejor noticia pasó por Cardona, que ya se adaptó y está demostrando todo su talento. Guillermo debe tomar nota de que rinde mejor cuando lo hace suelto que cuando está estancado en una banda. El primer gol lo generó por derecha y el segundo por el medio, lo que no hubiera pasado si hubiera jugado de extremo izquierdo. Vadalá respondió con un gol clave, los centrales estuvieron sólidos en general y Jara está demostrando grandes virtudes ofensivas, aunque debe mejorar el retroceso, al igual que todo el equipo.