Compartir

viernes, 6 de octubre de 2017

El Mono Tremendo
El mono Hugo Osmar Perotti en la historia de Boca. La columna del profe Alberto Moreno, hoy en la voz de Ana y una nota que le hicimos al mono en "Boca es Nuestro"

Si hubiera que definir en tres palabras qué es bancársela, la respuesta es Hugo Osmar Perotti. Vale la anécdota para entender de qué hablamos. Corría septiembre de 1977, se jugaba el Metro  y Felman se había ido al Valencia, así que el Toto pidió que le mandaran un wing izquierdo de inferiores. Apareció un petiso, flaquito y porrudo. "¡Pero mirá lo que me mandan!", habrá pensado el Toto y ahí nomás lo agarró al Tano Pernía y le dijo que lo maltratara un poco en el partido de práctica, para ver de qué madera estaba hecho. A la primera que encaró el Monito, el Tano lo revoleó contra los carteles. El pibe ni mu, se levantó como si nada y a la primera de cambio, le devolvió gentilezas a Pernía. Nadie lo podía creer. Y la cosa se repitió una, dos, tres veces: Pernía lo hachaba a Perotti, el Mono lo revoleaba a Pernía. El Toto lo llamó al Tano y le dijo: "Pernía, no lo toques más al pibe, que es titular el domingo". Y no salió más.

Los fríos números dirán que Perotti jugó 198 partidos oficiales, marcó 43 goles y ganó la Libertadores 78 y el Metro ’81. Pero no te cuentan lo más importante: que el Monito era hábil, guapo, temperamental, veloz y goleador…y calentón, no se comía ni media, lo que le valió alguna que otra expulsión…  Y aunque pueda haber habido mejores técnicamente, o más regulares, o mejores declarante, la diferencia esencial del Monito era su genética Xeneize. El tipo era de Boca hasta las uñas. Tan bostero era que Menotti lo dejó afuera de la Selección, porque no entendía que a Perotti le tirara más la azul y oro que la celeste y blanca. Capaz de jugar desgarrado, gastarla, y que nadie se enterase hasta que llegaban al vestuario. Se rompía tanto el lomo, que terminaba literalmente de cama después de cada partido. Perotti dejó el alma y el físico por la azul y oro. Tan así fue que una lesión en la rodilla en una época en la que lesionarse ahí significaba el final de la carrera, lo hizo retirarse con apenas 26 años de edad.

El Monito fue autor de goles claves, como los dos al Cali de Bilardo en la final de la Libertadores '78. Mirá si lo viviría como hincha que cuando marcó el primer gol sintió “que el corazón se me escapaba del pecho. Si no me frena el alambrado, terminaba en medio dela tribuna”. Esa Copa fue consagratoria para él, quien la sintió “como un sueño.  A la del ’77 la viví desde la tribuna, gritando como loco. Ahora estaba en la cancha, jugando para Boca junto a mis ídolos. Una cosa de locos”. ¡Cómo olvidarse del gol infernal de tiro libre a Fillol en el último minuto del clásico en 1980! Contra riBer se inspiraba. Como en la segunda semifinal dela Copa del ’78, donde Boca eliminó a las gallinas en la Heladera, ganándole 2-0. Perotti dice que “esa noche jugué el mejor partido de mi vida, me salían todas. Les ganamos 2-0 y pasamos a la final contra el Cali”.

Cómo olvidarse del tanto a Estudiantes tras una genialidad de Gatti en el '81.  Y por supuesto, aquel a Ferro que definió el Metro '81, tras pase extra planetario de Diego y el Monito en su máxima resumiendo en una jugada de qué se trataba Hugo Osmar Perotti: pique demoledor, bancarse el hachazo de Mario Gómez, y meter el zurdazo brutal a la red para marcar el gol del campeonato y generar una de las avalanchas más memorables que se recuerden en el Templo. Tan boquense era que en el ’82 lo transfirieron a Nacional de Medellín y se volvió a los dos meses: él solo quería usar la azul y oro.

El físico, sacrificado por completo a la causa Xeneize, le dijo basta demasiado temprano al Mono Tremendo. Pero esa entrega sin renuncias le valió un eterno lugar en el corazón de  todos los bosteros. 

Los textuales del mono Perotti en "Boca es Nuestro"

 "Hace 44 años que estoy ligado al club. Hoy estoy en área de captación. Siempre estuve ligado al club. Boca es mi vida".
"No tuve noción de la avalancha que pasó el día del gol a Ferro. Tomé conciencia cuando la vi en la película de Boca".
"Ver esa avalancha fue algo maravilloso. Haber sido el productor es un orgullo".
"El fútbol ha cambiado y no se vive con la misma intensidad que antes".
"Hoy en día la preparación física es diferente. Ahora tienen nutricionista, psicólogo. Se hizo todo más sofisticado".
"Hoy si no corrés no podés jugar"
"Yo no me quería ir de Boca pero en Colombia hicieron todo lo posible para que me vaya".
"Cuando llegué a Medellín me di cuenta que no se podía vivir ahí"
"Yo nunca tendría que haberme ido de Boca. Fue un gran error. Es muy difícil encontrar un lugar que te cobije como Boca".
"Cuando uno viaja toma dimensión de lo que es Boca. Cuando no había ni internet ni teléfono Boca era conocido en todo el mundo". 
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Boca es nuestro: El equipo está conformado por Ana Bonissone en la conducción, Eduardo Eliaschev, Claudio Giardino y Fernando Burruso en el estudio,  y columnistas que cubren las principales actividades de nuestro Club como Martín Marzolini en básquet, Vanesa Raschella en futbol femenino, Martín Herrera en fútbol profesional, Jacqueline Vezzosi en divisiones inferiores fútbol masculino, Mariano Revertido en el polideportivo, y el invalorable aporte de Alberto Moreno recordándonos de dónde venimos en cada hecho histórico de nuestro Club. Con la producción general de Leo Zallio, Gabriel MartinIvan Ludueña y Daniel Lubel, y Maximiliano Catanzano en diseño y gráfica.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------