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viernes, 17 de agosto de 2018

De Copas y Copitas. La verdad sobre las copas internacionales y quien es el verdadero y único "Rey de Copas"


La maquinaria antiBoca está en llamas, como nunca antes. Esto no es nuevo –ya lo dijo el Puma hace casi 50 años: "Los goles que más se gritan en este país son los goles de Boca. En segundo lugar, los goles contra Boca"- pero llegó a un nivel de exacerbación nunca visto. 

Entre las múltiples expresiones antibosteriles de los últimos tiempos se encuentran la de ensalzar logros ajenos y denigrar triunfos boquenses, actuales y pasados, da lo mismo mientras lo minimizado esté en azul y oro. No hablemos de hacer de cuenta que los tres campeonatos  obtenidos por Boca de los últimos cuatro disputados no existen y en consecuencia hablar de crisis boquenses y rachas de riBer dignas de un campeón; o elegir como los equipos que mejor juegan a Independiente, Racing y –por supuesto riBer- (sexto, séptimo y octavo respectivamente en el último torneo) mientras el Boca bicampeón vive en permanente “deuda futbolística”.  En cualquier universo esto sería para reírse, excepto en ese paralelo en el que viven las HUA. Allí todo lo de los demás es maravilloso, mientras todo lo de Boca es escoria. Envidia, que le dicen. Rayana en lo patológico a esta altura.

Una de las opciones clásicas del menú antixeneize es que toda copa obtenida por Boca es de leche… hasta que la gane uno que no sea Boca. Ahí se convierte automáticamente en el torneo más importante de la historia del mundo mundial. En el plano local lo que pasó con la Copa Argentina y riBer es paradigmático. Y afuera bueno… el ejemplo más patente es el de la Suruga Bank. Porque no solo riBer e Indesingente carecen por completo de dignidad y entonces celebran y pretenden refregarnos por la cara haber logrado un título ante un equipo japonés en una copa organizada por un banco, si no que tienen el descaro de autodenominarse los auténticos Reyes de Copas y de habernos alcanzado. Claro… si vos recién alcanzaste a alguien es difícil que seas más que ese alguien. Porque no lo superaste, apenas lograste alcanzarlo, lo que revela que antes eras menos y –cómo mucho- ahora estás igual. Pero bueno, viste que hay gente que no sale a jugar los segundos tiempos pero te dice que el que abandonaste sos vos. Todo es posible en el universo paralelo de esta gente.

En fin, más allá de las consideraciones lógicas y semánticas hay temas que tienen que ver estrictamente con la historia, que para eso estamos. Así que vamos a referirnos a eso para refutar el discurso de aquellos que decían que los grandes nunca descienden pero descendieron…  Esos mismos sostienen que ahora vuelven a ser Reyes de Copas porque tienen 18 títulos internacionales, igual que nosotros. El problema es que ahí ya arrancan mal, porque Boca tiene 22 títulos internaciones contra 20 de Independiente. ¿Por qué? Porque estamos hablando de torneos oficiales  y como ya hemos señalado muchas veces, la oficialidad de un torneo no es algo que decidan ni los hinchas ni los periodistas ni los jugadores. Es algo que deciden las asociaciones que organizan los torneos. Por eso, las Copas internacionales entre equipos argentinos y uruguayos que antecedieron a la Libertadores son oficiales: AFA y AUF así lo decidieron al organizarlas. En ese plano, Boca cosechó cuatro, contra dos de Independiente. Independiente fue bicampeón de la Copa Aldao en 1938 y 1939, derrotando a Peñarol y a Nacional respectivamente. Por su parte, Boca obtuvo la Tie Cup Competition en 1919, logró la Copa de Honor Cousenier (1920) y fue bicampeón de la Copa Confraternidad Escobar Gerona (1945 y 1946). En las finales venció respectivamente a Nacional, Universal, Nacional nuevamente, y Peñarol.

Podríamos cerrar el tema acá, pero vamos a ser generosos y darles el gusto de debatirlo desde el lugar que les gusta a ellos. Así que ponele que arbitrariamente no contemos los títulos rioplatenses porque se nos canta. Ponele que partamos de la idea de que están 18 a 18. Dejemos fuera de la ecuación las Copas que aparentemente no son consideradas “de leche”: Libertadores, Intercontinental, Supercopa y Sudamericana. En esas estamos empardados 12 a 13, más allá del pequeño detalle de que Boca es el club que más veces consiguió la Intercontinental, que logró su Supercopa en cancha de Independiente justamente, y que ganó 5 de sus 6 Libertadores jugándolas enteras, mientras Independiente obtuvo cuatro de sus 7 ingresando directamente en semifinales, amén de que Boca disputó todas sus Copas (excepto la del 78 en formatos con muchos más participantes)… 

Si vamos al análisis desde lo deportivo y la dificultad en lograr el título podríamos señalar este pequeño detalle: para ganar sus 7 Copas, Independiente disputó 58 partidos. Para lograr sus 6 títulos, Boca debió jugar 75 encuentros.  Eso por no mencionar rivales en las finales. Boca se la ganó a cuatro equipos brasileños (tres de ellas en Brasil y el otro en Uruguay), uno colombiano y uno mexicano, mientras Independiente les ganó a dos brasileños (San Pablo y Gremio), dos uruguayos (Peñarol y Nacional), dos chilenos (Colo Colo y Unión Española) y un peruano (Universitario).  E Independiente jamás obtuvo la Copa en Brasil. Pero bueno, tampoco vamos a ser obtusos y negar los méritos de un equipo que llegó a siete finales y ganó las siete, por ejemplo. Eso sí, leyendo la letra chica, entendemos que hay mayor mérito deportivo en los logros xeneizes.

Y sí, estamos haciendo una valoración subjetiva. Pero estamos jugando con las mismas reglas que ellos. ¿O no es una valoración subjetiva considerar “copa de leche” a la Master o la Copa de Oro ganadas por Boca, pero festejar como desorbitados la Suruga Bank?  Así que analicemos esas otras copas, las “de leche”.  Boca obtuvo cuatro Recopas (1990, 2005, 2006, 2008), una Master (1992) y una Copa de Oro (1993). Independiente logró tres Interamericanas (1973, 1974, 1976), una Recopa (1995) y una Suruga Bank (2018).  Empecemos por establecer una diferencia sustancial entre Recopa e Interamericana. Mientras la primera enfrentaba al ganador de la Libertadores con el de la Supercopa (antes) y de la Sudamericana (ahora), la segunda planteaba un duelo sin equivalencias entre el campeón de la Libertadores y el de la Copa de Campeones de la CONCACAF. Así, mientras Boca debió vencer a Atlético Nacional, Once Caldas, San Pablo (los tres de la Libertadores) y Arsenal (de la Sudamericana); Independiente debió derrotar a los poderosísimos Olimpia de Honduras, Municipal de Guatemala y Atlético Español de México (club que ya no existe), mientras que logró su Recopa al derrotar al Vélez del Virrey.

Si el tema de los rivales ya inclina la balanza claramente para nuestro lado, hay que sumar el cómo. Boca derrotó en tiempo reglamentario a  todas sus finales y además se consagró de visitante ante Nacional (en Miami), Once Caldas y San Pablo. Independiente, uno de los tantos que despotrican contra los logros xeneizes por la vía del penal, parece olvidar que para derrotar a esas potencias mundiales que fueron Municipal y Atlético Español debió apelar a esa vía, tras colgarse del travesaño los 90 minutos…

Y si hablamos de las copas restantes, debería bastar con señalar la Copa Suruga Bank, esa misma organizada por un banco que ni siquiera tiene sucursales en la Argentina y que sin ningún tipo de explicación o lógica deportiva, enfrenta al campeón de un torneo sudamericano con el campeón de un torneo nacional asiático equivalente a la Copa Argentina, se trata de un torneo en el que ni siquiera enfrenta al mejor equipo de Japón. Digamos que es más de leche que el dulce… En contraste, la Copa Master enfrentaba a los campeones de la Supercopa –torneo que a su vez enfrentaba a campeones de Libertadores- por eso Boca para ganarlo debió vencer a Olimpia y Cruzeiro. Y la Copa de Oro enfrentaba a los campeones de los torneos continentales de la Conmebol (Libertadores, Supercopa, Conmebol y Master) por lo que Boca debió derrotar nada menos que San Pablo (y en Brasil) y Atlético Mineiro. Esto para no decir que Independiente jugó apenas un partido por la Suruga, mientras Boca disputó dos por la Master y cuatro por la de Oro. Dicho lo cual invitamos a los queridos (?) seguidores de Independiente y sus devotos acólitos de las HUA, a realizar un respetuoso y no por ello menos sano silencio.

Por Alberto Moreno para "Boca es Nuestro"


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"Boca es Nuestro" Todos los jueves de 18.30 a 20.00 hs por Radio Ired. El equipo está conformado por Vanesa Raschella, Eduardo Eliaschev y Claudio Giardino en la conducción. Los columnistas que cubren las principales actividades de nuestro Club son Martín Marzolini en básquet, Vanesa Raschella en futbol femenino, Martín Herrera en fútbol profesional, Jacqueline Vezzosi en divisiones inferiores fútbol masculino, Mariano Reverdito en el polideportivo, y el invalorable aporte de Alberto Moreno recordándonos de dónde venimos en cada hecho histórico de nuestro Club. Con la producción general de Leo Zallio, Fernando Burruso, Daniel Lubel y Martín Herrera.
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