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viernes, 24 de agosto de 2018

CUATRO POR CUATRO

Hay múltiples facetas que definen una paternidad. Una de ellas, en el caso de un padre pudiente y su vástago malcriado podría ser que el primero le regale un cuatro por cuatro al segundo. No es el caso al que haremos referencia. Estamos hablando en este caso de paternidades futboleras. Como la de Boca sobre riBer. Esa que de un tiempo a esta parte buscan poner en duda desde las gélidas planicies de Núñez, con la ayuda de los constructores de realidad que van bajo el alias “periodistas deportivos”. Una de las tantas maneras de demostrar paternidad (además del historial, las eliminaciones en cancha, las vueltas olímpicas en campo enemigo, la máxima goleada, las remontadas y un largo etcétera) es ver cuántas veces se goleó al rival en cuestión y en su cancha. Y también cuál fue la magnitud de esa goleada.

Tomemos por ejemplo un 3-0, lo que habitualmente ya se denomina goleada. Ambos equipos tienen de esas y andan parejitos en el historial. Y si bien la tricota es una goleada que no es para despreciar, tiene un carácter más leve, hasta juguetón. Ahora la cosa se empieza a poner más espesa cuando hablamos de cuatro o más. Esa cifra se vuelve más bien lapidaria. Tomemos los cuatro goles, por ejemplo, una goleada un poco menos habitual en el clásico. Especialmente para riBer: en todo concepto Boca le metió cuatro a riBer 11 veces, mientras riBer apenas lo hizo 3. La última de ellas fue en 1984, contra un equipo de juveniles xeneizes. Ahora, para recordar las otras dos victorias plumíferas hace falta pensar en las Guerras Mundiales: una data de 1915 y la otra de 1942… Lo de Boca ha sido mucho más parejo, casi de a una por década, y la más lejana se remonta a diciembre de 2016. Lo que habla de causalidad por sobre casualidad.

Pero como si todo esto no fuese suficiente es bueno recordar un pequeño detalle: riBer jamás le pudo hacer cuatro a Boca de visitante.  ¿Y Boca? Bueno, si hablamos de partidos oficiales la respuesta es cuatro veces cuatro, el 4x4 del título. Pero encima Boca suma una victoria más, aunque de carácter amistoso, en la Heladera. Es decir que casi la mitad de las veces que Boca le hizo cuatro a riBer, fueron de visitante. Un dato contundente que deja en claro las diferencias entre uno y otro de las que tanto les gusta hablar. Pero bueno, vamos al detalle.

El triunfo más reciente fue el 4-2 del 11 de diciembre de 2016 cuando el Boca del Mellizo se lo dio vuelta a Gallardo con goles de Bou, Centurión y Tévez por duplicado, para apoderarse de la punta que no soltaría hasta casi dos años después, bicampeonato de por medio. Lo que deja claro además que no fue un triunfo menor precisamente.

La siguiente cuaterna tuvo lugar en los prolíficos noventa, más precisamente el 18 de junio de 1995, cuando el Xeneize conducido por Silvio Marzolini visitó a las plumas dirigidas por el Inglés Babington. Aquel equipo presentaba jugadores como Ese Señor que No sé Cómo se Llama, el traidor Berti el perdedor serial de clásicos Leonardo Astrada, Enzo Refréscoli, Ariel Ortega y sí sí: la Araña Gallardo. Nuevamente riBer empezó ganando, esta vez con gol de Ortega. En los papeles era un clásico por nada, pero el orgullo está siempre en juego. Y como las plumas no saben lo que es eso, se comieron cuatro, con tantos de Saldaña, el Mágico, Alphonse –primer y único gol convertido por un africano en un clásico- y el Polillita Da Silva, que encima se besó la camiseta. Recordada desaparición en vida de Refréscoli, de quien nos dimos cuenta que estaba en cancha cuando pateó el penal para descontar a los 89'.     

Como dijimos antes, estos de clavarles de a cuatro es casi una costumbre que se extiende por distintas décadas. Como en la del setenta, ponele. El 12 de marzo de 1972, un Xeneize que combinaba glorias del equipo del Di como Silvio, el Loco Rubén Sánchez, Mané Ponce, Roberto Rogel, Orlando Medina, y un Chapa que aún era lateral, cracks que asomaban como Patota y el Piqui Ferrero, y un animal del área como el Tula Curioni, visitó a riBer por la fecha inaugural del Metropolitano. Una Heladera repleta arrancó mofándose del triunfo con juveniles de noviembre del año anterior. La risa se les cortó rápido: Boca le pegó un baile fenomenal y le llenó la canasta, con dos de Mané y dos del Tula. En una variante setentosa de antibosteridad el árbitro Juan Carlos Rodríguez expulsó a Silvio, capitán del equipo, porque sus compañeros festejaban demasiado los goles (?).

Y así llegamos a la cuarta cuaterna oficial, un 17 de agosto de 1955, Boca visitó a riBer en la cancha de Racing. El encuentro iba a tener sabor a venganza. En un victoria manchada del año anterior, Amadeo Carrizo había canchereado gambeteándose a Pepino Borello. Los jugadores xeneizes se la tenían jurada y pagaron en contante sonante. El partido se jugó de mañana y se ve que los que se levantaron bien despiertos fueron los delanteros de Boca, porque con un baile antológico decretaron un lapidario 4-0 con dos de Navarro, uno de Pizzuti y el cuarto de Cucchiaroni. En la jugada del cuarto hubo devolución de gentilezas a Amadeo: cuando Pepino trató de gambetear al arquero este lo derribó. La pelota derivó hacia Cucchiaroni quien se tomó un rato para definir con el arco vacío, esperando que se levante Borello para dársela a él.
 
Pero como nos gusta evocar la historia, vamos a esos tiempos en que todavía te daban yapa en el kiosco y llevémonos una. El 19 de abril de 1964 ambos rivales se enfrentaron en la Heladera del fútbol mundial por la última fecha de un torneo amistoso llamado Copa Jorge Newbery. Boca había jugado tres partidos y empatado los tres. Claro, esto era riBer y la tarde estaba linda para sacar a pasear a los hijos. Así que no sabemos si habrá sido al ritmo de los Beatles o de lo Stones –ambos estrenaban disco ese año- lo cierto es que Boca le pegó tremendo baile y le ganó 4-0 con doblete de Valentim, más uno de Silveira y otro de Gonzalito.

Por Alberto Moreno para "Boca es Nuestro" 

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"Boca es Nuestro" Todos los jueves de 18.30 a 20.00 hs por Radio Ired. El equipo está conformado por Vanesa Raschella, Eduardo Eliaschev y Claudio Giardino en la conducción. Los columnistas que cubren las principales actividades de nuestro Club son Martín Marzolini en básquet, Vanesa Raschella en futbol femenino, Martín Herrera en fútbol profesional, Jacqueline Vezzosi en divisiones inferiores fútbol masculino, Mariano Reverdito en el polideportivo, y el invalorable aporte de Alberto Moreno recordándonos de dónde venimos en cada hecho histórico de nuestro Club. Con la producción general de Leo Zallio, Fernando Burruso, Daniel Lubel y Martín Herrera.
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