Compartir

martes, 30 de septiembre de 2014

EL DOMINGO...


Agustín, el domingo te quiero ver volar como Córdoba, achicar como Gatti. Te tenés que hacer gigante, como el Tano Roma.

Marín, hermano, oíme: el domingo no te pueden comer la espalda. Preguntá en el club cómo jugaba el Tano Pernía. Y cuando tengamos la pelota te quiero ver salir disparado, quiero que llegues hasta el fondo, como el Negro Ibarra.

Echeverría, vos que tenés un aire a Schiavi, la semana que viene tenés que tener la presencia y las pelotas del flaco, el liderazgo del Patrón, y la seguridad de Mouzo.

Magallán, tenés la chance de tu vida, viejo. ¿Te acordás de Samuel? Entró un día para reemplazar a Fabbri y mirá dónde terminó... Es la tuya, nene. El domingo te hacés hombre.

Nico, en el gallinero más que nunca, hay que cuidar el lateral como lo cuidaba el Vasquito. Tenés que hacer la diferencia, como la hacía Marzolini. Y si se escapa alguno... a lo Krupoviesa.

Pichi, vos sabés cómo es esto, la pierna fuerte de Blas Armando y los huevos del Chicho. 

Meli, bienvenido al más grande del mundo. Acá no hay tiempo para adaptaciones, el próximo partido se juega como si tuvieses la experiencia de Rattín y Suñé juntos, y el equilibrio de Battaglia.

Gago, "en la cancha son todos hermanos", como dice Román. Basta de quejarte. Quiero verte fino, ¿Sabés como quién? ¡Como vos cuando apareciste en Primera, la puta madre! Quiero al Gago que daba cátedra en la cancha, con la precisión de Rojitas, del Beto Márcico y de Riquelme, pero también yendo a trabar como Passucci.

Carrizo, esto no es Central, no es una ciudad... esto es Boca, el equipo más grande del planeta. Te quiero ver correr como Palacio, con la viveza y las gambetas del Guille.

Chávez, más que nunca este domingo quiero que vueles en la cancha, como Delgado. Quiero que encares como Carlitos Tévez y el Manteca Martínez. Quiero que te recibas de comandante.

Jony, a vos te toca lucharla. Vas a tener una batalla ahí arriba. Te quiero ver peleando todas como Cabañas. Pero también la vas a tener que mandar a guardar, como Varallo y Cherro en el 30, el Bati en el 90 y el Titán en el 2000.

El domingo en el gallinero entran con la azul y amarilla. Con la única camiseta que no tiene manchas de descenso. Con la pilcha de papá. Con el escudo con más estrellas del mundo entero. Y con los colores que la mitad más uno lleva en la sangre. El domingo, muchachos, el domingo cueste lo que cueste...

Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO XENEIZE - @Roquelme