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viernes, 19 de septiembre de 2014

DISCIPLINA O CAZA DE BRUJAS???
El domingo nos dijeron que algunos socios no habían podido entrar a ver el partido con Racing Club porque se les había aplicado el derecho de admisión, cosa que hasta ese momento nunca les había sucedido. Averiguando un poco más, nos enteramos que eran 12 (vaya paradoja el número elegido) y que fue como consecuencia de lo acontecido en la última Asamblea de Representantes en la que se volvió a entregar el Museo de la Pasión Boquense a manos privadas, en esta oportunidad a un grupo entre los que está TyC.

En su momento, y en forma clara, manifestamos no estar de acuerdo con actos de violencia ni con agredirnos entre Hinchas de Boca. Esto lo vamos a seguir sosteniendo, porque es la forma que entendemos que conduce a que seamos cada día más grandes.

Pero lo que no podemos dejar de resaltar son algunos hechos que nos hacen, cuanto menos, sospechar que atrás de estas sanciones se esconden intenciones espurias. Por ejemplo:

- Todavía no se dio a conocer el resultado del sumario (si es que se hizo) por la exhibición pública en los medios de difusión del contrato privado del Sr. Carlos Bianchi 

- Todavía no se dio a conocer el resultado del sumario (si es que se hizo) por el tema de la comercialización de carnets para acceder a los partidos de local y cuya causa se encuentra a cargo del Juez Manuel De Campos

- Todavía no se dio a conocer el resultado del sumario (si es que se hizo) por la reventa de entradas por parte de jugadores, familiares y miembros de la Comisión Directiva con motivo de la final de la Copa Libertadores 2012 ante Corinthians en San Pablo, Brasil.

- Todavía no se analizaron los videos de los violentos que en “forma espontánea” se encargaron de retirar las banderas y agredir a sus dueños, en oportunidad de manifestar su apoyo a Juan Román Riquelme.

- Todavía no se le aplicó el derecho de admisión ni pasó al Tribunal de Disciplina el Representante oficialista Hipólito Nosiglia, socio N° 33.913 por intentar agredir al Socio Vitalicio Julio Villar en la Asamblea del mes de Junio en la que se aprobaron contratos no del todo “claros”.

Reiteramos, no puede aceptarse el uso de la violencia. Pero entendemos que si se aplican medidas disciplinarias, deben aplicarse en forma igualitaria para todos los socios. Y agravarse cuando los involucrados son dirigentes de Nuestra Institución.

Si no, estaríamos cayendo en una simple persecución ideológica. No hay que perder de vista que las agresiones surgieron después de una votación que volvía a entregar la Historia de Boca a terceros para que lucren con ella, afectando económicamente al Club, y ante burlas de un par de representantes que acababan de votar ese disparate; y luego de una serie de faltas de respeto a la Identidad y al derecho de los Hinchas, como ser el uso de colores que no tienen nada que ver con Nuestra Historia, pretender abandonar Nuestra gloriosa Bombonera para hacer un estadio nuevo, destratar y maltratar en forma manifiesta a dos de los más grandes ídolos de Nuestro Club, cerrar definitivamente la venta de entradas a no socios, limitar el acceso de los adherentes a 4.500 populares por partido mientras siguen inscribiendo nuevos socios (siempre y cuando tengan tarjeta de crédito) con el solo objeto de que paguen la cuota, y así podríamos seguir con muchísimos temas más…

Si empiezan con las sanciones a los socios, periodistas y/o representantes de la minoría, mientras se hacen los distraídos con el resto de los “agitadores”, no cabe duda que lo que se busca es disciplinar a los que levantan voces críticas a esta conducción.

La única forma de callar el disconformismo, es hacer las cosas como corresponde: buscando solo el beneficio para el Club, sus Socios y sus Hinchas, y no el beneficio personal o de los “amigos”.

Si no, no va a dar abasto el Tribunal de Disciplina para sancionar a los miles que pensamos distinto…


A continuación, adjuntamos la nota publicada por la gente de Boca es Pueblo, con motivo de que varios de sus miembros fueron incluidos entre los sancionados:

NO HAY ADMISIÓN PARA ESTA PASIÓN



El domingo pasado, en ocasión del partido que Boca disputó frente a Racing, se concretó lo que el presidente Daniel Angelici anunció días antes: como represalia por los disturbios sucedidos en la Asamblea de Representantes en la que el oficialismo entregó el museo a las empresas Santa Mónica, TyC y Museos Deportivos, doce socios fueron sancionados, sin notificación o aviso previo, con un “Derecho de admisión” que les impidió entrar a la tribuna. La reacción producto de la bronca, la impotencia y el dolor de los presentes sucedió una vez finalizada la votación, con la participación de decenas de personas, sin embargo, no es casual que muchos de los sancionados sean militantes de Boca Es Pueblo.

Consideramos que este ataque es una respuesta a nuestra lucha consecuente y decidida en pos de la construcción de un Boca Juniors popular, y en contra de la comercialización de la pasión y de nuestros más altos símbolos y valores. Asimismo, entendemos que Boca Es Pueblo no es más que una parte del pueblo bostero que se ha organizado para transformar la realidad tan injusta que día a día reproduce el macrismo, y en consecuencia encarna los sueños y anhelos de millones de bosteros que también son agredidos con esta medida. Este accionar antidemocrático tiene como objetivo perseguir política e ideológicamente a aquellos que pensamos diferente y defendemos aquello que pensamos, buscando sembrar el desánimo y la desmovilización entre los hinchas.

Quienes militamos en Boca Es Pueblo reafirmamos públicamente nuestra irrevocable decisión de lucha. Esta medida arbitraria y autoritaria, lejos de amedrentarnos nos fortalece y nos alienta para seguir más que nunca en la lucha por un Boca popular, con la misma unión y convicción del primer día, y con el entusiasmo y el coraje que sólo los hinchas de Boca tenemos para enfrentar las adversidades.

Agradecemos profundamente las cálidas muestras de solidaridad que hemos recibido por parte de organizaciones sociales, agrupaciones, referentes de las banderas de distintos barrios, asambleístas de la oposición, hinchas, conocidos, etc., es un gran orgullo para nosotros cosechar estas muestras de afecto sembradas en tantos años, y que nos reafirman que, como decían nuestros abuelos en los años ‘50: “Quién está contra Boca, está contra la humanidad…”.