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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Boca Juniors tiene los abonos a platea más caros de la Argentina - Nota de Boca es Pueblo


Boca Juniors tiene los abonos a platea más caros de la Argentina

Descargá el Informe en pdf acá: Boca Juniors tiene los abonos a platea más caros de la Argentina]

Comenzó un nuevo torneo y muchos clubes actualizaron los precios de sus cuotas sociales y de sus abonos a palcos y plateas. Nos avergüenza informar que Boca Juniors tiene los abonos a platea más caros del país, algo en principio paradójico para el club más popular de la Argentina, pero que tras diecinueve años de dirigencias elitistas ya suena familiar.

Desde Boca Es Pueblo señalamos recurrentemente las políticas de exclusión que desde hace casi dos décadas lleva a cabo el Club Atlético Boca Juniors para con sus simpatizantes y vecinos. Marcamos cómo el progresivo proceso de elitización que vivió la institución logró alejar al pueblo xeneize de su estadio.

Por un lado, mediante su hermetismo hacia el barrio humilde que lo vio nacer y la aplicación de una lógica empresarial sobre una asociación civil sin fines de lucro, prácticamente se eliminó la rica vida social que supo tener Boca. En este sentido, en el verano ya mostramos que nuestra institución tenía la colonia de vacaciones más cara de Capital y Gran Buenos Aires para un club de fútbol, y que a los chicos del barrio, para practicar fútbol amateur, se les exige que sus familiares estén bancarizados.

Por otro lado, la transformación de tribunas populares en plateas, la suspensión de la posibilidad de asociarse y luego el cierre definitivo de las boleterías, terminó por modificar sustancialmente el tipo de público que accede a La Bombonera. Se privilegia el ingreso de los pocos que tienen mucho (empresarios y turistas), en detrimento de los muchos que tienen poco o que, simplemente, tienen menos.

El encarecimiento de los abonos

Con recurrencia suelen escucharse quejas de viejos abonados que deben dejar sus plateas ante los sucesivos incrementos indiscriminados en el precio de los abonos. Como ejemplo, se calcula que entre junio de 2003 y junio de 2014, el costo de un asiento por temporada en los sectores de platea media A y B sufrió un incremento de 1.029% (es decir, una suba promedio de 24,7% por año), casi el doble que la inflación registrada en el mismo período (+536%) medida con fuentes alternativas al INDEC, y 1,3 veces el aumento registrado por los salarios en los últimos once años (+771%).

Cuadro 1. Aumento del precio de los abonos en términos reales


Así, mientras en once años los salarios reales registraron un aumento acumulado de 37%, en el mismo período sufrieron una pérdida de poder adquisitivo de 23% en términos de abonos a platea en La Bombonera. Esto implica que un hincha de Boca con el salario promedio pudo adquirir, cada año, menos asientos de platea en los sectores indicados. Esos lugares abandonados fueron progresivamente ocupados por gente de mayor poder adquisitivo, por empresarios o, directamente, por empresas.

Si bien este proceso de encarecimiento de la platea en Boca es condenable en sí mismo puesto que, como vimos, fue excluyendo gradualmente al asalariado promedio, es aún más repudiable al poner en relación los precios actuales de los abonos en nuestro club con las tarifas cobradas por los demás clubes.

Las plateas más impopulares del país

Boca Juniors es la institución que tiene los abonos a platea más caros del fútbol argentino. Si bien no pudimos realizar una comparación directa (para ello habría que contar con la capacidad de cada sector de cada estadio y su respectivo precio), decidimos tomar los sectores más caros y los más baratos disponibles para ser abonados en cada club. Para ello, excluimos del análisis a aquellos clubes que no hacen diferencia alguna en el precio entre sus distintos sectores de platea, es decir, que no tienen plateas “más caras” y “más baratas”, sino que cobran prácticamente lo mismo. Este es el caso de Arsenal, Defensa y Justicia, Quilmes, Rosario Central y Tigre. Gimnasia de La Plata, si bien hace distinción, la diferencia entre las plateas baratas y las caras es de tan sólo 7%, por lo que decidimos incluirlo dentro de este grupo.

La platea Preferencial de Boca (entre las butacas 1 y 18) es la más cara entre las caras de todos los clubes que actualmente compiten en la Primera División. En junio pasado, costaba $14.200 por la temporada 2014/2015, es decir, $1.183 por mes. Esta platea es 42% más cara que la de mayor precio en el Nuevo Gasómetro de San Lorenzo (Preferencial, sector O), cuesta 57% más que la San Martín Media (sectores O y L) en RiBer Plate y representa casi el doble que el costo de la platea VIP Gerardo Martino en el estadio de Newell’s.

Cuadro 2. Tabla de posiciones según el precio del abono a platea más caro de cada club


Por su parte, los sectores H, I y K (ex tercera tribuna norte popular devenida en platea), que son las plateas con abonos más baratos en La Bombonera, resultan los más caros en comparación con los sectores más económicos de los demás clubes.

Los abonos para los sectores mencionados del estadio Alberto J. Armando, en junio pasado tenían un costo de $2.800 por temporada, o de $233 por mes. Esto es 27% más caro que el precio del abono para la platea Baja de Rafaela, y cuestan 56% más que los abonos en la platea Norte Alta de Independiente. Además, el costo de dichos sectores representa exactamente el doble que el de la platea Sur de San Lorenzo y son cuatro veces más caros que la platea Sivori o Centenario Medias y Bajas en el estadio de RiBer Plate, que eran gratuitas para los socios hasta hace un año.

Cuadro 3. Tabla de posiciones según el precio del abono a platea más barato de cada club


Y cada día, te aumento más

Como si esto fuera poco, recientemente se dio a conocer el nuevo listado de precios de la cohorte de abonos que vencen el 31 de agosto. Como era de esperarse, los sectores de palcos y plateas sufrieron aumentos que van desde 14% (el cuarto piso de los nuevos balcones que obstruyen la visión de los hinchas en las populares pegadas a Brandsen) hasta 18% (el quinto piso de dichas torres, y los sectores más baratos K, H e I).

Así, la platea más cara en Boca pasó a costar $16.600 la temporada (+16,9%), es decir, $1.383 por mes, lo que lleva a profundizar la diferencia que nuestro club mantenía con el resto de los clubes de Primera División hasta junio, dado que estos no modificaron los precios para sus abonados comenzado el Torneo de Transición. Ahora, el abono a platea más caro en Boca cuesta 66% más que el de mayor valor en San Lorenzo, y tiene un precio 83% superior al del abono más caro en RiBer Plate.

Por su parte, el abono a platea más barato en Boca Juniors pasó a costar $3.300 la temporada (+17,9%), lo que equivale a $275 por mes. De esta manera, ahora los sectores K, H e I resultan 50% más caros que el abono de menor precio en Rafaela, el segundo en el ránking, y cuestan 66% más que el más económico en el club de Nuñez.

En la vida hay que elegir…

Desde luego, los precios altos de los abonos, sumado a una alta demanda de los mismos, aseguran “ingresos genuinos” y medianamente estables que contribuyen a mejorar las finanzas del club. En el último balance aprobado, por el ejercicio nro. 109 (de julio de 2012 a junio de 2013), los abonos a palcos y plateas representaron 16,9% del total de los ingresos del club, 3,2 puntos porcentuales (p.p.) por encima de lo explicado en el ejercicio anterior (13,7%), lo que hasta entonces representaba el punto máximo de la serie desde 1997.

Gráfico 1. Participación (en %) de la venta de abonos a palcos y plateas sobre los ingresos totales del club




Si bien el incremento en la participación de los recursos genuinos dentro del total de ingresos podría contemplarse como positivo para las arcas del club, no es más que una sustitución en la fuente de los recursos. El cierre progresivo de las boleterías en conjunto con la sustitución de tribunas populares por plateas, implicó que por cada peso ingresado en concepto de abonos, ingrese cada vez menos dinero por venta de entradas –que terminó siendo restringida únicamente a ciertos partidos de la Copa Libertadores–.

Por ejemplo, entre 1987 y 1991, durante las presidencias de Alegre y Heller, por cada austral ingresado por la venta de abonos entraban 2,6 australes por venta de entradas. Entre 1997 y 2007, período que abarca casi toda la gestión de Macri al frente del club, esa relación fue de menos de un peso por entrada vendida (0,78), por cada peso que ingresaba en concepto de abonos. Durante las presidencias de Pompilio y Ameal, entre 2008 y 2011, el cociente se redujo a 0,24 pesos. Finalmente, durante los dos primeros años de gestión de Angelici, esta relación se redujo a 0,19 pesos. Cabe destacar que en el último balance aprobado (2012/2013), este cociente probablemente haya alcanzado el mínimo en la historia del club; por cada peso ingresado en concepto de abonos, ingresaron 0,16 pesos por entradas vendidas.

Gráfico 2. Relación entre ingresos por entradas vendidas e ingresos por venta de abonos a palcos y plateas según presidencia


Por lo tanto, del breve análisis de la relación entre los ingresos provenientes de la venta de entradas y los recursos generados por la venta de abonos a lo largo de la historia, se deduce que no existe la necesidad de sostener buena parte de las finanzas del club mediante plateas a precios privativos para la inmensa mayoría de la población boquense. Esos mismos ingresos podrían obtenerse, por poner un simple ejemplo, mediante una combinación de abonos económicos que estén al alcance del pueblo bostero y “cubrir” la diferencia vendiendo entradas. Es posible elegir una combinación inclusiva y popular sin que eso implique una merma en los ingresos. Si al menor precio se lo complementa con una mayor cantidad, se puede alcanzar el mismo valor.

En la disyuntiva que se plantea entre abonos privativamente caros y venta de entradas para todos subyace el modelo de club que se busca, un Boca de las empresas y el empresariado, como es la tendencia de los últimos diecinueve años, o un Boca popular, como lo exige la historia de nuestra institución, su identidad, su Pueblo.

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