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miércoles, 19 de agosto de 2015

EL CLUB, LA GENTE, EL BARRIO...



En los últimos años venimos viendo como, descaradamente, nos han privado de todo lo que los Hinchas de Boca queremos: ir a la cancha, disfrutar de los ídolos, frecuentar las instalaciones y practicar algún deporte en Nuestro Club. 

Dotado de un mercantilismo nunca visto en la Historia de Boca, todo pasa por el grosor de la "billetera" del interesado: pagar al Museo para entrar a sacar una foto a la cancha; tener tarjeta de crédito para ser socio adherente; disponer de tiempo para ir a hacer horas y horas de cola días antes para comprar una entrada cuando se les ocurre vender.

Con una campaña que contó mayoritariamente con los medios de comunicación, hace 4 años se hacía hincapié en que la falta de títulos era un sinónimo de fracaso. 

Luego, responsabilizando a dos ídolos de todos los problemas internos, y que la ausencia de éstos mágicamente solucionaría todo para volver a los "tiempos de gloria". 

El fracaso de los actuales ¿gobernantes? de Boca dió un giro premeditado: postular a esta gestión como la mejor de la historia, económica y societariamente, y posicionarla en un rol de víctima por no haber podido alcanzar los "objetivos", porque la culpa siempre la tiene otro.

Mientras tanto, la Gente de Boca se ve privada de entrar al Club porque, al parecer, al Museo no sólo se le concedió la administración del mismo, sino que también incluye al Estadio y hay que "poner la platita" para entrar.

Los Vecinos del Barrio no tienen un lugar para hacer actividades recreativas, deportivas y sociales. Y Boca, convertido en una área 51 porteña, restringida y prohibida para los vecinos que, en días de partido, se encuentra con un barrio militarizado, vallado y con prohibición de circular.

El Club, a la deriva de objetivos y de su esencia. Porque salir campeón es una consecuencia de haber realizado las cosas bien previamente: mantener un plantel, el campo de juego, habilidades políticas en la AFA, CSF, etc para estar en la mesa de las decisiones importantes.
La violación constante del Estatuto, de los derechos de los Socios; dejar cualquier decisión a la voluntad de los que se sientan en la mesa chica, forman solo una parte de un universo de errores y fallas que derivaron en la situación actual.

Un cambio de gobierno, per se, no va corregir la situación actual. 
El compromiso de los Socios, los Hinchas, y la idoneidad de las nuevas autoridades, proyectará un futuro esperanzador para poner a Boca nuevamente en carrera, y recuperar el prestigio perdido por quiénes prometieron espejitos de colores y priorizaron intereses propios.

Porque no tenemos ninguna duda que a Boca lo hace grande su Gente, lo vamos a conseguir.
Porque Boca es Nuestro.