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sábado, 21 de febrero de 2015

DEFENDAMOS A NUESTROS CLUBES


Se tomaron su tiempo, pero por fin se adoptó una de las medidas más importantes para empezar a transparentar los fondos que se manejan en el fútbol argentino.
La AFIP controlará las transferencias de jugadores del fútbol argentino

Al margen del perjuicio fiscal que esta operatoria generaba, y que no voy a analizar en este momento, existía un perjuicio importante para los Clubes que, asfixiados económicamente, recurrían a “benefactores” que les arrimaban jugadores a cambio de un porcentaje en futuras ventas. Mucha de esta “gente de bien” tenía actividades no compatibles con los recursos que destinaban a tal fin. Posiblemente hayan ganado algún pozo en la kermese del colegio, si no resulta un poquito raro.

Esta medida viene a sumarse al registro de representantes que se implementó en su momento, lo que significó que varios, casualmente, no aparecieran al frente de las operaciones.

Esto lo vengo denunciando desde hace años, especialmente por lo que pasa en Nuestra Club Atlético Boca Juniors. Por ejemplo, en el último balance de la gestión de Jorge Amor Ameal, se dio un hecho llamativo: en la nota 2.6.1 de los Estados Contables al 30 de Junio del 2011, se detallan las participaciones de terceros vigentes a la fecha de cierre de este ejercicio. Ahí nos encontramos con que de 8 jugadores con derechos a favor de terceros que había al 30-06-10, pasamos a tener 32. Lo extraño, es que de esos 32 jugadores que había compartidos con terceros, hay 18 que ya formaban parte del Plantel Profesional desde años anteriores. Algunos ejemplos: Viatri, Sauro, Mouche, Noir, Monzón, Javi García, Cañete.

Además, nos encontramos dentro de estos socios de ventas futuras con dos casos más que particulares: ONE SPORT SRL, una sociedad que se formó en el año 2006, que desde el año 2008 tiene un 10% sobre Mauro Boselli, o sea que participó en la venta inicial que Boca le hizo a Estudiantes de La Plata en julio del 2008. Sin embargo se inscribió en la AFIP en Febrero del 2009. Lo curioso es que en la inscripción que hizo, declaró como actividad principal un categoría que incluye actividades de astrología y espiritismo, las realizadas con fines sociales como agencias matrimoniales, de investigaciones genealógicas, de contratación de acompañantes, la actividad de lustrabotas, acomodadores de autos, etc. Parece por lo menos poco serio como para que sea socio de Boca.

Otro de los socios de futuras ventas de nuestros jugadores es un señor llamado Pedro Dositeo Vilariño, con participación sobre 4 jugadores. Este señor directamente no se encontraba inscripto en la AFIP, cosa que no sería necesaria si, por ejemplo, trabajara en relación de dependencia con un sueldo bajo. No se en carácter de que este señor compartía con Boca los pases de Cañete y Cabrera por ejemplo, que casualmente se vendieron después del 30-06-11. Además, se llamaba igual que el Presidente del Club Atlético Platense de ese momento. No quedaba muy ético tener como socio de futuras transferencias al presidente de otro club me parece.

En el último balance aprobado por la mayoría al 30 de Junio del 2014, el listado de pases compartidos es importante, donde se puede apreciar que los “socios” de los mismos van desde otros Clubes a sociedades anónimas, pasando por familiares, particulares y ex jugadores. (Ver fotos)






En los links adjuntos, se encuentran algunas de las notas que me realizaron oportunamente. Esto demuestra que es un tema que no nos toma por sorpresa:

Todo lo que sea transparentar las operaciones en defensa de los recursos de los Clubes de todo el País, bienvenido sea. Porque no olvidemos nunca que los dirigentes están solo de paso, pero que los Clubes son de millones de Socios e Hinchas.

Si algunos pocos manejan en forma indiscriminada la plata de millones, y éstos no hacen nada por comodidad, por complicidad o porque algunos éxitos deportivos tapan todo, no nos quejemos cuando en un futuro no muy lejano, desaparezcan los Clubes y los torneos se parezcan más a campeonatos interempresarios.

Nosotros, en Boca, no vamos a dejar que esto suceda.










Dr. Claudio Osvaldo Giardino