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martes, 17 de febrero de 2015

BOCA Y LOS PODEROSOS

Empezó el 2015 y, como todos los años, no faltaron las novelas, los rumores, las ventas, las compras y, de yapa, una goleada que no se olvida nunca más.

Pero si algo me llama la atención en este comienzo de temporada, son las demostraciones de poder que subyacen en nuestro querido Boca Juniors.

Por un lado, el poder de la Barra Brava que, con la complicidad de dirigentes, se reorganizó públicamente de manera obscena, como si se tratase de un equipo que renueva contratos y plantel. Un poder que vaya a saber por qué entramado mafioso ayer no pudo apersonarse en su tribuna habitual. Un poder tan grande que determinó que todas las banderas del estadio se dieran vuelta en señal de "respaldo". El domingo, la cancha era una fotografía perfecta de la dictadura de los violentos y la connivencia política.

Por otro lado, el poder dirigencial. Esos nefastos personajes que en lugar de trabajar para servir a los intereses de sus socios (tal como lo determinan los estatutos de Boca y de cualquier asociación civil sin fines de lucro) se dedican a construir cada vez más y más poder, para multiplicar sus negocios y posicionarse políticamente. Algunas de las demostraciones de fuerza se evidenciaron con la poco feliz salida del Virrey, y con la partida y posterior retiro de Juan Román Riquelme. El más grande de la historia, apartado a través de la demagógica frase: "no vamos a hipotecar el club con un contrato tan alto". Declaración que no hace más que intentar abusarse de la inteligencia de los hinchas que meses más tarde vemos firmar alrededor de diez nuevos contratos, muchos de ellos con jugadores de presente y aspiraciones económicas europeas. La ostentación de poder llegó a su máximo nivel esta semana, cuando se cerró el pase de Osvaldo. El contrato se firmó y el jugador ya entrenó y concentró, pero su presentación ante medios e hinchas quedó automáticamente postergada. La misma se llevará a cabo una semana después, cuando el presidente regrese de su nuevo paseo por Estados Unidos, dejando en claro, una vez más, que él está por encima de Boca.

Por suerte, el domingo quedó demostrado que a pesar de los oscuros personajes que sobrevuelan el club y esta nota, el poder más grande de nuestro querido Boca Juniors fue, es y seguirá siendo su gente. Los hinchas de verdad, como vos y como yo. Los que no esperamos favores, ni plata, ni trampolines políticos. Los hinchas que ayer desbordamos las tribunas, y los que hicieron saltar el rating de la tele y de las radios. Los hinchas que sacamos un grito desde el alma cuando Palacios dibujó ese golazo. Los hinchas de Boca de verdad, los que dejamos la vida por esas cuatro letras y por esos dos colores. Los que están leyendo estas líneas con mucha atención y con la debida preocupación, pero con la tranquilidad de saber que a Boca lo hace grande su gente.

Nosotros somos La Mitad Más Uno; y siempre estaremos a tu lado, Boca Juniors querido.

Por lo menos así lo siento yo.
ADELANTADO XENEIZE - @Roquelme