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viernes, 23 de octubre de 2015

La Bombonera: Daniel Angelici reiteró su intención de construir un nuevo estadio
Daniel Angelici reiteró su intención de construir un nuevo estadio. Lo que no dice es cuánto va a costar ni quién va a financiarlo, descontando que una obra de tal magnitud no puede pagarse al contado.

Marcelo London, pro secretario de Boca, le puso algunos números a la historia.

En una entrevista del programa Soy Boca Radio, declara que el nuevo estadio cuesta “no menos de 300 millones de dólares” Un dinero que, obviamente, Boca no tiene. (Nota: deberíamos vender 30 Calleris y no comprar a nadie).

Entonces aparecen los financistas. Y con ellos las dudas.

En la misma entrevista London afirma que quien ponga el dinero “le asegura a Boca la misma cantidad de localidades que tiene hoy. El resto será para quien la construya”.

Además de que estas declaraciones permiten suponer que ya hubo conversaciones con alguien al respecto, vale preguntarse:
  • ¿Por qué debería endeudarse Boca en 300 millones de dólares si no va a aumentar la cantidad de socios que puedan ingresar?
  • ¿Está Boca en condiciones de endeudarse en tal monto?
  • ¿Puede esta comisión directiva llevar adelante este proyecto después del inexplicable error cometido con el predio de Ezeiza?
  • ¿Dónde se construiría el nuevo estadio? ¿En Casa Amarilla? ¿Es viable la construcción de un gran estadio al lado de otro? ¿Resistiría el proyecto un estudio de impacto ambiental? ¿Lo aprobarían los vecinos teniendo en cuenta la desaparición de espacios verdes?
Si la actualidad económica de Boca es tan promisoria no se entiende por qué Nike adelantó parte del dinero correspondiente al período 2016/2019 por ser la marca de la camiseta; ni por qué el contrato con Banco Francés prevé adelantos del mismo tipo.

Entonces, más allá de las necesidades y de los sentimientos, de las opiniones a favor y en contra, un emprendimiento de este tipo debe contar con un detallado anticipo de costos, tiempos, formas de pago y condiciones que comprometan al club y, sobre todo, transfieran derechos a los acreedores. Estos temas deben tener un imprescindible tiempo de información y debate público.

Endeudar a Boca en cifras multimillonarias en moneda extranjera y a largo plazo es hipotecar el futuro y la historia de Boca en pos de una quimera posiblemente inviable.

Estemos atentos.

Por Ricardo Bálsamo para Boca es Nuestro